viernes, 28 de septiembre de 2012

EL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA 2012


ZO-ZOBRA LA PAZ

Autor: Diego Mora
Fuente:
El Colombiano, Medellín,
Fecha: 
26/09/2012

En los últimos días, mejor dicho, desde que se conocieron las conversaciones en La Habana con las Farc, Colombia se encuentra inmersa en una profunda zozobra y en un mano a mano entre los amigos del proceso y los opositores al mismo.

Me atrevería a comparar esa sensación de desasosiego, con aquella de principio de los años noventa cuando a Gaviria se le ocurrió apagar el país y adelantarnos una hora el reloj, lo que algunos asumimos, tal vez por nuestra corta edad, como el fin del mundo.

No se aleja mucho lo que sentimos, ya más creciditos, cuando Pastrana le regaló el país al terrorismo, despejándole 42 mil kilómetros, lo que algunos asumimos como el fin del Estado.

No se acabó el mundo, tal vez este año según los Mayas, ni se acabó el Estado, tal vez este año con los “diálogos”, pero el sentimiento generalizado es poco alentador. No obstante, se escuchan voces de apoyo en los empresarios, políticos y por supuesto en las Fuerzas Armadas, no les queda de otra, pero está claro que el escepticismo es explícito incluso en las personas más cercanas al Presidente.

Después de analizar algunos discursos de Santos, me atrevo a asegurar que ni él mismo está convencido del éxito en la negociación, por eso su pedido (orden) de mesura a los medios de información para que los “diálogos” no se conviertan en un show mediático.

Aunque la realidad apunta a que no quiere que se generen en el país falsas expectativas, que ante un eventual e inminente fracaso puedan suscitar problemas en la ciudadanía y, claro, tumbarle su reelección.

Hace uno días Santos dijo: “Si no existieran medios de comunicación, no existiría el terrorismo”, aunque de inmediato intentó aclarar que la culpa del terrorismo no es de los medios, esta afirmación dejó muchas dudas en el ambiente, teniendo en cuenta que su autor hace parte de la familia propietaria del periódico con más circulación en el país e incluso trabajó allí algunos años.

Está muy claro que el Gobierno lo que quiere es que la información que se emita al público sea oficial y además que tenga su visto bueno, por eso repite que en este proceso los medios deben evitar las “chivas” y justifica la negociación en el exterior para evitar a como dé lugar que se filtren datos que puedan resultar “dañinos”.

Por último: lo que empieza mal termina mal. Las Farc siguen asesinando, extorsionando y desangrando al país ¿por qué aceptar esto?

Tal vez porque según ellas, son las víctimas, y el país el victimario. ¿Es posible ser más cínicos?.

@DiegoMorita

martes, 25 de septiembre de 2012

EL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA VERSIÓN 2012

Un pacto con el diablo

Autor: Saúl Hernández
Fuente: El Tiempo,
Fecha: 24 de Septiembre del 2012

Mientras continúa el proceso de paz a hurtadillas, la opinión pública se engolosina con temas inanes, demagógicos o polémicos. Hay para todos los gustos: la abolición de tres ceros en el peso, la reducción del precio del combustible, el no incremento de la edad de pensión y el aborto, no ya en tres casos defendibles, sino en todos los casos.

Los temas para entretener a la sociedad sobran y sirven para que esta no entienda lo que le corre pierna arriba. Así ha sucedido en otras partes, y cuando han despertado ha sido tarde, y retornar al camino les ha tomado décadas y sufrimientos indecibles. Ahora, ese no futuro parece aguardarnos a nosotros también.

En mi columna anterior me faltó referirme a las razones relativas al proceso mismo que me generan escepticismo. A vuelo de pájaro veamos algunas. La Consejería para la Reintegración del Gobierno Nacional dice que son 17.000 los reinsertados de las Farc en los últimos diez años. No ha habido política de tierra arrasada, sino generosidad con los combatientes que se liberan de su propio yugo y se someten a procesos de verdad, justicia y reparación que involucran actos de contrición, arrepentimiento y compromiso de no repetición.

De manera que si se han reinsertado 17.000 combatientes de esa guerrilla, en condiciones ventajosas para la sociedad colombiana y para las víctimas, no se justifica un diálogo claudicante con los 8.000 que faltan y mucho menos si el propósito es -como parece- el de favorecer a un centenar de cabecillas e ideólogos que ocuparán puestos en el Estado dejando en la más absoluta impunidad los millares de crímenes que han cometido en medio siglo de barbarie. Mientras se habla de crear la figura del perdón presidencial y César Gaviria propone indultos sin ningún pudor, el exjuez Baltasar Garzón le replicaba al expresidente Uribe -en la entrevista del Canal Capital- que de dónde sacaba el cuento de que iba a haber impunidad.

Otro exabrupto es el de discutir temas esenciales de una democracia con bandidos que no representan a nadie (¿3 por ciento?), así se trate de criminales 'altruistas' que dizque "matan para que otros vivan mejor", como diría Carlos Gaviria. Sin representación no se puede hablar ni del agro, ni de fútbol, ni de nada. Para eso están el Congreso, los partidos, los gremios, las asociaciones, los sindicatos, la(s) iglesia(s) o cualquier grupo representativo de ciudadanos. No los bandidos; eso es indigno. Y si de lo que se trata es de refundar el Estado con narcoterroristas, eso es un delito; no en vano fueron a la cárcel los firmantes del 'pacto de Ralito'. ¿Por qué en este caso es distinto?

El relativismo moral en que se funda este proceso es inmoral y no traerá paz. Así como el país no hubiera aceptado ver a los Mancuso y compañía en el Senado, tampoco acepta ver allí a Timoleón y sus secuaces. La encuesta de Ipsos-Napoleón Franco es reveladora: el 72 por ciento se opone a que los líderes de las Farc puedan participar en política y presentarse a elecciones; el 68 por ciento no está de acuerdo con que sean perdonados; el 78 por ciento quiere cárcel para los cabecillas y el 80 por ciento se opone a que los guerrilleros que están presos sean liberados. Los colombianos sí queremos paz, pero no una rendición.

Volviendo a lo del relativismo moral, ¿será posible una reconciliación a medias, un perdón parcializado? Los paramilitares han sido castigados con penas efectivas de cárcel, algo de reparación y bastante verdad. Y la persecución de la 'parapolítica' ha sido implacable. En cambio, a todo lo que tiene que ver con las 
Farc se le quiere echar tierra. Y lo peor: nuestros militares -la institución más respetada por los colombianos- están desahuciados y en las cárceles, tratados como leprosos. Algo huele mal en este proceso; es que no solo es un mal negocio, es un pacto con el diablo.

@SaulHernandezB

lunes, 24 de septiembre de 2012

"Las FARC son cínicas": General Sergio Mantilla

Autor: Revista Semana
Fuente: Revista Semana - Conflicto
Fecha: Lunes 24 Septiembre 2012

En la mañana de este lunes el comandante del Ejército, general Sergio Mantilla, les reclamó a las FARC sobre el paradero de por lo menos 60 integrantes del Ejército que, según el alto oficial estarían en manos de esa guerrilla y de los que aún se desconoce su paradero. 

De acuerdo con Mantilla, esos militares "se perdieron de zonas de control guerrillero hace 14 y 15 años. Estamos casi seguros que los tienen en su poder y esperamos que nos den noticias para que les podamos responder a las familias".

Así mismo, el comandante del Ejército exhortó a esa guerrilla para que dijeran la verdad acerca de los nexos que tienen con el narcotráfico y agregó que las FARC deben terminar con la práctica de poner artefactos explosivos. 

"Las FARC son cínicas. El pueblo colombiano los conoce. Es difícil confiar y creerles. Que le expliquen a Colombia dónde están las personas secuestradas que hacen falta entre las cuales hay varios militares o dónde están todos los menores de edad que han reclutado", enfatizó Mantilla.

Con respecto a la posibilidad de que esas personas aún permanezcan con vida, el general Mantilla indicó que si los militares secuestrados murieron en cautiverio que se informe dónde están sus restos para entregárselos a sus familiares. 

"Estamos en el empeño de averiguar qué ha pasado con todas y cada una de las personas para darle respuesta certera a los allegados", insistió y agregó que en la agenda de la mesa de negociaciones que se iniciará el próximo 8 de octubre en Oslo, Noruega, se debe tratar el tema de los desparecidos. 

Según el comandante, "en el primer punto planteado, que es el del tema agrario, eventualmente tendrán que salir al flote ese tema, así como el de la participación de las FARC en el narcotráfico, que es difícil de negar". 

domingo, 23 de septiembre de 2012

PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA


¿Tragarnos el sapo?

Autor:Rafael Gómez Martínez
Fuente:El Nuevo Siglo
Fecha: 20/09/2012

Comenta María Isabel Rueda en su columna dominical de El Tiempo, que los colombianos nos vamos a tener que tragar ese sapo.

La lógica boyacense nos indica que monseñor Castro alguna vez visitó a Tunja. Se encontraba celebrando una misa por no sé cuantos años de su fundación. Cuando salió a la plaza central se encontró con un campesino y le preguntó. “Cuénteme una cosa: ¿Qué sabe usted de Simón Bolívar?”. El campesino le respondió: “¿Como para qué sería, sumercé?”

Millares de familias despojadas de sus tierras por cuenta de la extorsión o el secuestro de las Farc. Esposas viudas de militares que suman más de 20.000 desde la década de 1980. Pero a nadie le importa. Para ellos no habrá ley de víctimas, ni de tierras, que las cobije.

¿Los medios de comunicación a escala nacional  no deberían mostrar, una a una, las víctimas del secuestro por parte de las Farc? Pero no. Se quieren tragar el sapo enterito.

Los negociadores de las Farc, tienen en su haber más de 500 órdenes de captura en nivel nacional, pero hay que tragarse ese sapo María Isabel. No podía faltar el inefable Roy Rasputín Barreras, liberal, quien está de acuerdo con que liberen a Granda. Es que estamos negociando con unos angelitos de la paz.

Un senador liberal, porque la paz es liberal, según Alberto Casas, dice que hay que abrirles los espacios políticos. Como la paz es liberal se hará entre los  trapos rojos que se confunden en las diferentes formas de lucha. Claro que Alberto, para despistar, utiliza un pañuelo. Más elegante, por lo menos.

Según la revista Semana, liberal, en un confidencial, fue a través de un gobierno, liberal, que surgieron las guerrillas, liberales, por tan solo $ 2.000.000 de la época. Entonces, se entiende todo.

Yo me pregunto: ¿por qué la sociedad colombiana ha sido generosa y complaciente con el delito? ¿Por qué las frívolas matrices de opiniones, liberales, bogotanas, son tan complacientes con las Farc pero tan implacables y justicieras con las Auc? Acaso: ¿no son ambas igual de delincuentes?

Se pregunta Diana Sofía Giraldo: ¿Las Farc están preparadas para pedirle perdón a la sociedad por las víctimas? No lo ha hecho el M-19 con José Raquel Mercado, ni con el secuestro de don Miguel de Germán Ribón, ni con  Rafael Pardo Buelvas, Diana Sofía, qué lo van a hacer las Farc. ¿Tragarnos ese sapo, Maria Isabel? ¿Cómo para que será, sumercé?

Puntilla.El procurador Alejandro Ordóñez destituyó a 18 congresistas, 14 gobernadores y 188 alcaldes. Destituyó a Piedad Córdoba. Más su posición en contra del aborto y a favor de las corridas de toros. Esa es toda la bulla.Según Jaime Bayly: Santos no gobernó con la U de Uribe, sino con la Ch de Chávez. Plazas Vega es inocente.Así, estamos.


viernes, 21 de septiembre de 2012

PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA 2012


¡El avión… en Oslo!

Autor: Guillermo Rodríguez
Fuente: Kien&Ke
Fecha: 19/09/2012

La primera semana de octubre tendremos que estar preparados para ver las primeras imágenes de los señores negociadores de las Farc en las calles de Oslo, Noruega, que publiquen las principales agencias de prensa, con bombos y platillos. Quizás aparecerán vestidos de everfit, los confundan en Europa con otros turistas latinos y quizás como en los intentos de procesos anteriores, organicen decenas de ruedas de prensa, aquí y allá.

Dejarán por un instante el fusil, el uniforme y las botas para activar su olvidada y achacada agenda diplomática. Entre ellos, los extrañamente llamados aún camaradas, entre sí, tendrán que caer en cuenta que estamos en la era del iPad, del iPhone y que sus términos y prácticas ya resultan obsoletos, en esta década del siglo XXI.

Los clandestinos hombres del grupo ilegal ya no harán sus acostumbrados viajes a Europa al escondido, si no de frente, libres de cualquier orden de captura en su contra. Ojalá el viajecito o respiro espiritual les sirva para comprender que la lucha dejó de librarse hace años con armas, y ahora tiene que hacerse con ideas y con medios tecnológicos que han de resultarles comprensibles.

Aún nos preguntamos si en esa “chiva” de la paz, estará dispuesta a montarse la exsenadora Piedad Córdoba, a quién esta vez extrañamente nadie ha invitado, y si su característico turbante estará en el sitio de las conversaciones de paz, como lo vimos años atrás en Venezuela, cuando estuvo reunida con Iván Márquez, durante el gobierno de Álvaro Uribe, quien también intentó los acercamientos de paz, aunque muchos insistan en lo contrario.

Pues precisamente, en su administración, el señor Granda quedó en libertad para facilitar en ese momento las conversaciones para el proceso de liberación de militares y policías en cautiverio.

De esta manera comienza la cuenta regresiva para que los negociadores de las Farc, luego de estar huyendo de la justicia durante meses y de la temida circular roja de interpol, puedan los pobres señores, tener un respiro y visitar Oslo, la ciudad de la paz. De seguro que este podría ser el comienzo, y en buena hora, de la primera etapa hacia su jubilación. Los años no pasan en vano y eso quedó comprobado al ver sus rostros y escuchar sus declaraciones en La Habana, Cuba. Ojalá los señores del ELN también sigan sus pasos y entiendan que existen otras formas de lucha, a través de argumentos y lejos del campo de la batalla.

“El equipo dialogante” como alias Rodrigo Granda llamó a sus acompañantes de viaje, podrá viajar tranquilamente de frente al mundo, muy cerca a los sitios donde según la Fiscalía General de Colombia, los señores de las Farc, “El Ejército del Pueblo” EP, tiene propiedades a su nombre.

@g_rodriguezm


miércoles, 19 de septiembre de 2012

PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA


Unanimismo mediático
Autor: 
Iván Garzón Vallejo
Fuente: El Mundo
Fecha: 15/09/2012


Paradójicamente la salida de Francisco Santos de RCN La Radio suscitó poco debate en los medios de comunicación. Quizás como no se trató un periodista de izquierda o antiuribista, se oyeron pocas voces expresando solidaridad o cuestionando esta sutil forma de censura y de vulnerar la libertad de expresión que consiste en marginar a un periodista cuando sus opiniones son incómodas. Algo similar había ocurrido con el atentado contra Fernando Londoño: pocas voces de solidaridad entre los periodistas, y brillaron por su ausencia los reclamos por la libertad de expresión, a pesar de que la víctima dirige un programa radial y escribe una columna de opinión desde hace muchos años, por lo cual, bien podría ser contado en el gremio periodístico.

Si la voz que hubieran tratado de silenciar fuera de otro signo político, habríamos escuchado el estribillo que oímos cuando cerraron la revista Cambio, cuando El Espectador dejó de ser diario y se convirtió en semanario, cuando la Corte Suprema anunció que iba a demandar por injuria y calumnia a Cecilia Orozco y a María Jimena Duzán. Pero no fue así. El mensaje parece ser claro: solo quienes tienen ciertas posturas políticas son dignos del reconocimiento de sus colegas, de la solidaridad del gremio periodístico. Quienes están ideológicamente a la derecha no gozan de tal prerrogativa: allá ellos con sus ideas, al fin y al cabo, siempre son sospechosas de ser extremistas y desestabilizadoras.

Los medios de comunicación obedecen, sin excepción, a intereses políticos y económicos. Por eso la imparcialidad y la neutralidad predicada por algunos periodistas es ilusoria, o una fórmula para despistados. Sin embargo, los medios cumplen una función pública, la de informar, y por eso tienen una responsabilidad con la sociedad, que espera que dicha información sea veraz y relevante públicamente.

Si los dueños de RCN decidieron entregarle al Gobierno la cabeza de Francisco Santos porque era un crítico reiterativo, están en todo su derecho. Si los medios capitalinos siguen dispuestos a tratar con suma benevolencia al Gobierno de Santos y hacerle el favor de contribuir a caricaturizar o invisibilizar a los críticos del mismo, también están en su derecho. Que las razones de uno y otro comportamiento sean económicas o políticas no es lo más relevante. Lo relevante es: ¿esta falta de independencia ante el Gobierno o ante un grupo empresarial comprometen la seriedad, la veracidad y la relevancia de la información que publican?

Políticos y empresarios deben ser conscientes que si bien están en su derecho de cooptar a la prensa, con este comportamiento le hacen un gran daño a nuestra democracia. Porque una democracia necesita que el pluralismo y la diversidad de opiniones no solo sean unas bonitas palabras, sino una realidad. Y ciertamente, unos medios excesivamente oficialistas como los estamos viendo le impiden a los ciudadanos tener una visión de las cosas diferente de la que obedece a intereses políticos y económicos. También evitan por omisión indagar sobre temas de importancia pública que requerirían estar en la agenda. Y además de comprometer su credibilidad, su mayor activo, corren el riesgo de no informar, sino de servir como  propagandistas y legitimadores de los intereses de los poderosos.

Por lo anterior es infortunado que la mayoría de los medios de comunicación capitalinos hayan entrado a la Unidad Nacional. El Gobierno ganó unos defensores acuciosos e incondicionales. Y los ciudadanos perdimos posibilidades de mirar la realidad críticamente, y evitar ser tontos útiles. Pero van quedando pocas alternativas.



Oficina de Prensa Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro CGA

lunes, 17 de septiembre de 2012

PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA


¿Y LAS VÍCTIMAS QUÉ?

Autor: Francisco Santos
Fuente: El Colombiano, Medellín
Fecha:16/09/2012

No nos engañemos, las víctimas del Eln y de las Farc están solas. Cuando las Farc asumen el discurso de víctimas y dejan de lado el de victimarios con el apoyo no solo del Estado, las inaceptables declaraciones del Fiscal General son apenas una muestra, si no de las organizaciones de derechos humanos que por ahora han guardado un silencio cómplice que confirma la visión ideológica de su tarea, las decenas de miles de secuestrados, mutilados, desplazados y muertos quedan en el aire.

Hoy todos los colombianos, o por lo menos los que creemos que no hay víctimas de primera y de segunda, nos preguntamos dónde están los colectivos, las federaciones, las comisiones y los observadores (watch en inglés) que fueron tan acuciosos en la defensa del derecho de las víctimas, de la verdad y de la reparación en el proceso de los paramilitares y hoy andan mudos.

A José Miguel Vivanco solo se escucha preocupado por la renuncia del magistrado auxiliar Iván Velásquez. Es decir, su doble juego frente a las víctimas queda claro. Perdió la máscara. A los otros no se les escucha para nada, lo que no se sabe si es peor. El Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo , silencio total. Gustavo Gallón y sus amigos de la Comisión Colombia de Juristas, mutis por el foro. Ni qué decir de las federaciones internacionales que eran tan vocales hace apenas un par de años. Lo de Iván Cepeda no es de extrañar, pues su padre fue durante años miembro del Comité Central del Partido Comunista, por décadas brazo político de las Farc. De ahí que no sorprenda tampoco que una de las columnas móviles lleve como homenaje su nombre Manuel Cepeda Vargas.

Después se preguntan por qué existe gran desconfianza con su accionar. No es solo el gran negocio que montaron con las víctimas y de las que se lucraron inmensamente, incluso ilegalmente, como sucedió en Mapiripán, siempre cobrando su tajada de por lo menos 30 por ciento de comisión. Es el doble discurso, la doble moral y la indignidad e indiferencia con que miran a aquellos que fueron victimizados por las organizaciones terroristas de la izquierda.

Lo triste es que fue siempre así. Recuerdo la soledad de la lucha, que aun persiste, de País Libre para defender los derechos de las víctimas del secuestro. “Es una ONG de derechos humanos de los ricos”, escuché muchas veces de respetables integrantes de estas organizaciones que sacan pecho con las víctimas de los paramilitares pero se avergüenzan, o peor aun desprecian, de aquellas que caen bajo las balas o los explosivos de las Farc y el Eln. Es en ese sentido un silencio justificatorio de la lucha armada.

Es un silencio que duele, que desilusiona, pero que no sorprende.

Frente a esta realidad es a la sociedad a la que le toca asumir la responsabilidad de no permitir que esa injusticia se ratifique en la mesa de negociación. Los millones de colombianos que marcharon contra las Farc hace apenas unos años no pueden observar inermes lo que hoy sucede. La presión en la calle, en las plazas, es el único instrumento que hoy por hoy puede llevar a que esta paz, si se logra, no se haga enterrando los recuerdos, los dolores, las angustias de sus víctimas.

Los de siempre, que ya sabemos quiénes son, están montados en su organización de víctimas del Estado.

Ese es su derecho y su prerrogativa que obviamente hace parte de esa guerra jurídica que hoy pierden el Estado, las Fuerzas Armadas y que tiene paralizada la Fuerza Pública.

Los de siempre, y ya sabemos quiénes son, están en su defensa, justa por cierto, de las víctimas del paramilitarismo que tanto dolor y tanta sangre derramaron en nuestro país.

Los de siempre, y ya sabemos quiénes son, hoy le dan la espalda a las otras víctimas, las de las organizaciones ilegales armadas de extrema izquierda que aterrorizaron vastas regiones del país.

Tantos desaparecidos por las Farc, tantos secuestrados, tantos asesinados, tantos mutilados, para solo mencionar víctimas de algunos de los crímenes de guerra, no pueden quedar en el olvido. La paz no es a cualquier precio ni puede quedar coja. Es hora de la acción.