viernes, 29 de mayo de 2009

El desempleo agobiante en las familias de Militares y Policias

No creen ustedes que si luchamos por tener Senadores y Representantes en el Congreso, Asambleas y Concejos, tendremos mayores oportunidades de luchar por el empleo de nuestros hijos y parientes?.

UNAMONOS Y TRABAJEMOS CON AHINCO POR LOS OBJETIVOS DEL MOVIMIENTO FUERZAS DE LA UNION POR MI PAIS.

PODREMOS COLABORAR CON EL MOVIMIENTO POR EJEMPLO RECOGIENDO FIRMAS PARA AVALAR NUESTROS CANDIDATOS ANTE EL CNE.

jueves, 28 de mayo de 2009

LA REFLEXION DEL DIA

Este correo que nos alimenta el espiritu en nuestra vocacion militar fue enviado por el Senor Mayor General Victor Alvarez Vargas.
¿Qué es ser militar?

Están dispuestos al sacrificio, al más alto, el más sublime y humano de todos: dar su vida en el cumplimiento de su misión, que es la protección del pueblo colombiano, de ese pueblo en el que nacieron y al que pertenecen.
Cuando tuve el gusto –y el tiempo– de ser profesor de la Escuela Militar de Cadetes ‘José María Córdova’, siempre quise, como civil que soy, saber por qué estos jóvenes habían escogido la carrera militar, habiendo tan buenas opciones en el mundo de las otras profesiones, con menos riesgos, más pausadas, estables, con mayor reconocimiento social (sobre todo en las altas esferas sociales) y con mejores posibilidades económicas. Luego de su paso por la educación pública o privada, llegan a la Escuela cargando falencias de formación que, en la búsqueda permanente de una educación integral, se tratan de superar durante los años de permanencia en elclaustro militar.
Cuando ocurre el retiro de algún alumno, siempre es un momento tenaz ydoloroso para él, pues se siente frustrado. Lo mismo sucede cuando ese joven no logra el cupo de ingreso. La mayoría de los Alféreces no sabía definir ese elemento: ¿por qué anhelaban ser militares?, pese a lo cual son enfáticos en asegurar que ese es su sueño y su deseo: ser oficiales delEjército Nacional.
Estos alumnos viven momentos de inmensa alegría y orgullo cuando reciben suprimer ascenso a Alférez y a Subteniente: su primera estrella, acompañada por unas lágrimas de sus padres que los siguen en su felicidad, aunque me temo que también, con resignación o con angustia, se hacen la misma pregunta: ¿por qué?
Con profunda fe en Dios, su anhelo es llegar a ser generales, o que se lo permitan. Sueñan con alcanzar victorias militares que trasciendan a la historia, que les sean puestas todas las medallas, en especial aquellas que se consiguen en el campo de batalla: “las grises”, las de orden público. Están dispuestos al sacrificio, al más alto, el más sublime y humano de todos: dar su vida en el cumplimiento de su misión, que es la protección del pueblo colombiano, de ese pueblo en el que nacieron y al que pertenecen.Es necesario pensar que para dirigir los destinos del país se debe estar enmarcado dentro de un círculo de principios y valores que guíen a líderes capaces de orientar la estrategia capaz de hacer claudicar la lucha que los terroristas le han declarado a Colombia.
Es digno dirigir el poder de instituciones sagradas que defienden el honory la Gloria de un pueblo que tiene dentro de su historia los más caros preciados sacrificios supremos que se han dado en la Patria y en donde existen y existieron seres humanos que no fueron ausentes en los momentos más críticos del país.
La vocación del militar tiene inspiración, con un llamado de servicio, con virtudes de sacrificio y entrega, con los dones que el Creador sólo les da a aquellas criaturas que él escoge. Por eso, pese a las dificultades –sobretodo la insolidaridad, intolerancia e indolencia, de aquellos que debiendo estar a su lado no lo están– son felices cumpliendo su misión, son felices vistiendo su uniforme, y puedo asegurar que son felices si viven, pero sublimemente felices, si mueren combatiendo, rescatando secuestrados, liberando pueblos del yugo de los grupos narcoterroristas. Por estas razones, el pueblo los pide. Siempre los ha querido, porque para apreciarlos se requiere la inocencia incontaminada de sesgos ideológicos, que florecen como mala hierba en los jardines de los claustros de educación.Luego, su vida gira en torno a su misión, alejados de sus familias, esposa e hijos. A su Club pueden ir si acaso una vez al año. Las noches de Navidado año Nuevo las pasan en vela, cuidando pueblos y vías, para que los colombianos podamos disfrutar en nuestros hogares, con nuestros seres queridos, de estas tradicionales celebraciones. Su labor no tiene horarios, ni horas extras. Esta disciplina y entrega sólo es posible gracias a esa dote humanitaria que los motiva.
Van por la vida erguidos, con la frente en alto, orgullosos de ser militares, luciendo la disciplina que engalana su ejemplo. Esa vocación imperceptiblemente se transformó en honor y este es el marco del cual nunca se apartarán en la vida: el Honor Militar. Y todos sus actos fijados en los principios y valores cristianos, quedan regidos por la búsqueda del bien común, del bienestar de un pueblo, del bienestar de la Patria, fines que cumplidos les dan gloria y grandeza al militar, a su familia y a la Institución y si faltan a ellos, cargarán inexorablemente con el señalamiento de su conciencia y de la misma institución.
“Los ejércitos vienen a ser el más alto, puro y noble servicio nacional. Los Soldados entran a los cuarteles, no por la paga, ni por ningún estímulo pequeño, sino porque quieren servir a su Nación…, con el fin de que los demás vivan en paz, siembren, produzcan, duerman tranquilos, junto a sus hijos y sus generaciones venideras, sientan que la Patria sea un sitio bien amable y bien guardado” expresó el ex presidente Alberto Lleras Camargo. Si en el ejercicio de su misión son calumniados, perseguidos y llevados al escarmiento público de encarcelarlos, mancillando su nombre y su familia, en silencio se aferran en confianza a lo que llamamos el Estado de Derecho, el sistema político que garantiza la democracia y que con sus vidas defienden. No tienen cómo pagar costosos abogados y con lágrimas de dignidad pasan años esperando una justicia que se supone pronta, aplicada por hombres y mujeres que, cuando no desconocen los temas de la guerra, militan ideológicamente en el bando subversivo, lo que en la doctrina izquierdista se denomina: combinación de las diferentes formas de lucha. Saben que son inocentes, pero en el follaje espeso de normas y procedimientos legales hábilmente manipulados por sus enemigos, se busca pisotearles el honor, esa substancia intrínseca del ser militar, que en palabras de Calderón de la Barca “es patrimonio del alma, y el alma es solo de Dios”.
Jorge Eliécer Gaitán, en la madrugada del 9 de abril de 1948, día de su asesinato, realizó la defensa penal del Teniente Cortés, en la que vehementemente expresó: “El honor es uno de los valores morales de la especie, trascendental y más importante que el valor de la vida, porque representa una conciencia colectiva. Es el respeto que por nuestra conducta hemos logrado conquistar… Tan cierto es esto que los deberes del honor son distintos aún dentro de la misma sociedad”.
Quedo satisfecho con la respuesta encontrada a la pregunta que inició este artículo y, ratificando mi absoluto respeto y admiración por el honor militar, me integro a la afirmativa bíblica: “A los que por su perseverancia en hacer el bien buscan gloria, honor e inmortalidad, vida eterna” (Romanos 2. 7).


-- Doctor Fernando Antonio Vargas
- Abogado, experto en DDHH y DIHCordialmente,

martes, 26 de mayo de 2009

RECONOZCAMOS ERRORES, PERDONEMOS, CERREMOS HERIDAS Y UNAMONOS

La solidaridad es la solución
Por: Mg. Javier Arias Vivas


Apreciados compañeros de las FUN:

Hoy queremos reflexionar acerca de la insolidaridad que aqueja a la mayoría de los miembros de la reserva activa. Preferimos simplemente no participar. Todas nuestras asociaciones pregonan como objetivo principal en sus estatutos “…el desarrollo de la amistad y el compañerismo”. Y en efecto, nos reunimos en alguna actividad mensual que generalmente es un almuerzo, a veces con un conferencista de por medio. Compartimos con los compañeros de curso, o con los que trabajamos en unidades especificas, en determinada época, hablamos un poco de nuestras anécdotas, de nuestros Comandantes, de nuestros combates, de los problemas que nos tocó vivir, de los momentos de alegría y seguramente comentarios mordaces de los culpables de nuestra desgracia en un momento especifico de nuestro carrera y que se relacionan generalmente con las circunstancias de nuestro retiro. A esto repetimos, lo llamamos “amistad y compañerismo”. Es una quimera o una ilusión o una utopía. Asistir a un almuerzo, a una ceremonia o a una celebración eso necesariamente no es compañerismo.

Amistad y compañerismo es sentir que pertenecemos a una organización, cuyos directivos se pronuncian con fortaleza en defensa de los intereses de sus miembros y de las instituciones armadas a las cuales pertenecimos. Es participar en las reuniones no para criticar insanamente sino para plantear propuestas viables que coadyuven a la protección de los que no tienen voz ni voto, es decir, nuestros militares y policías. Es visitar a nuestros detenidos y luchar para que tengan una defensa del primer nivel. Es protestar por medidas que lesionan la integridad de las Fuerzas Armadas y de sus miembros activos y de la reserva. Es escribir y hablar por los medios de comunicación expresando nuestro sentir. Es seguir en la lucha de las ideas defendiendo a nuestros hombres de las afrentas que plantean los enemigos de siempre, pero con otro rostro. El rostro de la infamia, la mentira y las falsas imputaciones. Nuestras instituciones y con ellas sus hombres se encuentran solos enfrentando una guerra, la guerra política, para la cual no están preparados ni nosotros “las reservas” tampoco, porque estamos más divididos que nunca.

Nos divide la incomprensión y la intolerancia. La amargura de lo que pudo haber sido y no fué. Y no perdonamos a los que nos hicieron daño con razón o sin ella. Y no aceptamos que cometimos fallas abusando del mando en un momento determinado. Cuando seamos conscientes de estas cosas y aceptemos que somos hombres y que por serlo somos impredecibles y falibles entonces procederemos a construir una verdadera amistad y compañerismo cimentado en la solidaridad y en la creencia “que caminando juntos” nos volveremos indestructibles. Y no nos pasará, lo que les está sucediendo a los militares de Argentina, Perú, Uruguay y pronto Chile.

Morir peleando, fue la consigna de toda nuestra vida militar y policial. Vamos ahora a dejar que nuestras instituciones y organizaciones mueran sin abordar en este caso la lucha ideológica? Esperemos que la situación va a cambiar, dirán los pusilámines, pero los políticos nos negociarán, como lo han hecho en los países del cono sur, echándonos la culpa de todo lo malo que le ha sucedido al país para salvarse ellos de toda responsabilidad como en los hechos del Palacio de Justicia; y es además una tendencia de todo Latinoamérica: acabar los ejércitos y con ellos nosotros y lo poco que nos queda después de largos años de sacrificio luchando por la patria.

Pero cual es la solución, dirán la mayoría. Muy sencillo: agruparnos, reunirnos en torno a unos ideales políticos, hacer con nuestras familias y amigos un movimiento con fortaleza electoral y poner 5 o 6 senadores e igual numero de representantes, diputados, concejales, gobernadores y alcaldes y porque no, un presidente y guerrear desde la tribuna de ideas, por la historia y tradición de nuestras Fuerzas Armadas, lo que ellas encarnan y sobre todo por todos aquellos hombres que después de arriesgar sus vidas en los campos de batalla ahora se encuentran inermes frente a los tribunales amañados que con presiones políticas nacionales e internacionales quieren dictar sentencia condenándolos como viles asesinos.

De nada servirá, irnos desunidos para las próximas elecciones consiguiendo el aval de otro movimiento o partido político. El que se lance por ejemplo con el partido liberal y ponga unos votos, si sale elegido, tendrá que someterse a lo que decida toda la bancada de ese partido y no le quedará espacio para pensar o actuar a favor de su nicho natural que son las Fuerzas Armadas y sus reservas. No queremos imaginarnos un Senador nuestro sentado a la siniestra de Piedad Córdova.

Por lo anterior, la opción adecuada es revitalizar nuestro movimiento, participar en sus reuniones, armar grupos de trabajo, recoger firmas para avalar nuestros candidatos, afiliarnos al movimiento Fuerzas de la Unión X mi país, FUN, y poner por lo menos 400.000 votos en las elecciones de Marzo del 2010 y tener nuestros propios representantes en el Congreso y demás corporaciones de elección popular.


Apoyemos esto y demos sentido a nuestras vidas!

viernes, 22 de mayo de 2009

SUENA DURO PARA FISCAL EL ENTERRADOR DE LA JUSTICIA PENAL MILITAR

Camilo Ospina es un enemigo de las Fuerzas Armadas. Como ex-ministro de Defensa el unico y definitivo logro que se le puede sumar es el de haber sido el que le entrego la Justicia Penal Militar a los lobos que quieren acabar con el ejercito con sus falsas imputaciones. Y ahora el Presidente Uribe da senales de quererlo intronizar en la Fiscalia. Debe ser para que termine su o bra: Acabar con el Ejercito.

HABLO DURO DE NUEVO MI GENERAL MORA

Con gran satisfaccion registramos los apartes de las declaraciones del Senor General Mora Rangel, en la ultimas horas, quien es una reserva moral de gran valia en el objetivo de lograr la Union de todas las Fuerzas amigas de la autentica democracia en Colombia, especialmente de toda la reserva activa de las Fuerzas de Seguridad y Defensa de la Nacion y sus familiares y amigos. Estas fuerzas las componen las Fuerzas Militares, la Policia, el DAS, la Seguridad Privada y todos aquellos que se sientan victimas de los terroristas y de los profesionales e intelectuales que los apoyan. VAMOS POR LA DEFENSA DE NUESTRAS INSTITUCIONES DEMOCRATICAS! VAMOS POR LA DEFENSA DE LOS MILITARES PRESOS POLITICOS! VAMOS POR L;A REINVINDICACION DE NUESTROS DERECHOS!. VAMOS FUERZAS UNIDAS POR MI PAIS FUN!!

Por William Calderón
El destape
Esta carga de profundidad la lanzó el general Jorge Enrique Mora en declaraciones al colega Carlos Gómez, de Súper: “El Ejército no está combatiendo, lo tienen frenado (...). El Ejército no tiene quién lo defienda (…). A los generales no los dejan hablar (…). A los militares no les gusta Camilo Ospina para la Fiscalía (…). Representa una seria amenaza para el Ejército; ya lo demostró desde el Ministerio de Defensa cuando enterró la Justicia Penal Militar y desde la OEA, en donde ha mantenido silencio frente a las acusaciones que se hacen contra el glorioso Ejército (...). Juan Manuel Santos tiene prestigio, pero no tiene votos (…). Añoro otros tiempos en los que el Ejército entregaba solo resultados (…). Resulta insólito ver un bus lleno de militares detenidos sabiendo que antes los pasajeros era guerrilleros capturados”.

martes, 19 de mayo de 2009

LAS FUN DIRECTORIO NAL BOGOTA ESTAN INVITANDO....

A todos sus seguidores....

A una Jornada de afiliacion el proximo Miercoles 20 de Mayo a las 3 PM, en la Cal 70 Cra4 ACORE, Bogota, donde funciona su sede provisional.

Con mucho optimismo en el futuro nuestro movimiento cada dia acoge mas adeptos. Recordemos que "debemos marchar juntos porque pretenden ahorcarnos de uno en uno".