martes, 17 de abril de 2012

La diplomacia del apaciguamiento del gobierno Santos

La silla vacía


Raúl Lombana Hernández
Desde El Caribe Manifiesto, abril 14 de 2012

La no asistencia de Chávez a la cumbre de las Américas que se celebra en Cartagena – Colombia ratifica el fracaso en que se convirtió el viaje intempestivo que hizo el presidente Santos a Cuba con el propósito de sofocar el conato de saboteo a dicha cumbre por parte de los países miembros del Alba.
El polémico viaje hecho por el mandatario colombiano a La Habana fue ocasionado por el fracaso de la canciller colombiana, María Ángela Holguín, en convencer a algunos miembros del Alba en especial a Venezuela, Ecuador y Nicaragua de que asistieran a la Cumbre de las Américas.

El viaje, sin lugar a dudas, se convirtió en un evento bochornoso para Colombia, debido a que los que han sido considerados por Santos como sus mejores amigos le tendieron una trampa al exigir que Cuba fuera invitada a la cumbre so pena de que el bloque del Alba no asistiría. Al final, los tres mandatarios le aguaron la fiesta y echaron al tinaco de la basura los esfuerzos de Santos y su canciller por graduar al presidente colombiano en mediador de grandes ligas.

Ahora bien, comparar la no asistencia a la cumbre de los tres más representativos miembros del grupo del Alba como son, Venezuela, Ecuador y Nicaragua, con la silla vacía del fallido proceso de paz de Pastrana con las FARC puede parecer demasiado exagerado o un exabrupto, pero lo vivido en Cartagena puede ser una copia al carbón de lo que sucedió en el Caguán cuando alias Tirofijo, en un aire de soberbia, dejó literalmente plantado al expresidente Pastrana en la instalación de los fallidos diálogos de paz.

El desaire de Chávez, por decirlo de alguna manera, puede ser considerado un acto de soberbia en contra del mandatario colombiano. La renuencia a asistir a la cumbre por el simple capricho de que Cuba también debería ser invitada, muy a pesar de que en la cumbre previa a la que se realiza en Cartagena se había dejado constancia de la no participación de países que violen la Carta Democrática Interamericana, es una falacia argumentativa del gobernante venezolano. Peor aún, una cortina de humo para no responder ante la cumbre por sus desafueros en contra de la democracia venezolana.

No se puede ocultar que para Santos, el restablecimiento de las relaciones con Venezuela, que a la luz de la verdad fueron rotas de manera unilateral por el propio Chávez, se convirtió en su caballito de batalla para marcar, según él y sus más cercanos aduladores, distancia de la política exterior del gobierno de Uribe. Con bombos y platillos se celebró el supuesto restablecimiento de las relaciones con el vecino país. Para los más cercanos analistas del gobierno esto fue considerado como un rotundo éxito de Santos, Aún más, en el frenesí de tal logro, algunos contemplaron la posibilidad de postular al presidente colombiano al premio nobel de Paz. Peor aún, para algunos Santos se había convertido en el mediador de talla internacional que podría lograr la paz entre Israel y Palestina, hasta el punto de que su gobierno a través de la cancillería hizo un periplo por el medio oriente con ese loable propósito.

Dicho de otra manera, para el sequito de aduladores de Santos, el restablecimiento de las relaciones con Venezuela lo asemejaron a un proceso de paz entre los dos países. El gobierno, al igual que lo planteado en el entuerto que radicó en el congreso como Justicia Transicional, con un simple apretón de manos entre los dos mandatarios olvidó los agravios y amenazas a que fueron sometidos Colombia y el expresidente Uribe por parte del gobierno venezolano. 

Poco le ha importado las acciones previas y posteriores que viene acometiendo el gobernante vecino en contra de los empresarios colombianos y del país mismo.
En la firma del proceso de paz entre Colombia y Venezuela, como lo consideran los cercanos a Santos, no les importaron las causas que llevaron a la ruptura de las relaciones entre los dos países. Peor aún, a pesar de que todavía persisten esas causas, como es la presencia descarada de las FARC en Venezuela con la anuencia de Chávez, han guardado silencio cómplice. En aras, según ellos, de preservar la paz entre las dos naciones han decidido hacerse de la vista gorda y han permitido que las FARC se fortalezcan usando como retaguardia al vecino país.

Por mucho que se esfuerce el presidente Santos por intentar pasar a la historia como un mediador internacional y cuyo logro para mostrar parece ser el restablecimiento de las relaciones con los gobiernos hostiles a Colombia, está muy lejos de lograrlo. La reciente bofetada diplomática que recibió por parte de esos mismos gobiernos ante los cuales postró e hincó la soberanía nacional es una advertencia del rumbo errado en los procesos de paz que cree el gobierno Santos está preparado para llevar a cabo.

Por último, lo que está pasando con algunos países del Alba son bobadas de lo que podría pasar en Colombia por su empecinamiento en querer perdonar a los cabecillas de las FARC a cambio de nada y en detrimento de las víctimas de esa estructura narcoterrorista.


*Reflexiones de un colombiano del común. dcaribemanifiesto@hotmail.com

viernes, 13 de abril de 2012

Editorial de la Semana

Editorial
LA INSENSATEZ DE LAS FARC

Centro colombiano de pensamiento político-militar

Después de haber convivido tantos años con el infructuoso discurso de las FARC, llegamos a la conclusión que si los ideales revolucionarios no se cristalizan en un corto tiempo, se convierten en amagos sosos y poco creíbles de transformación social. En ese triste estadio están las FARC. La larga vida del monte las ha hecho perder perspectiva y su vigencia caducó por provenir de engaños, artimañas y mentiras. El narcotráfico y el secuestro les arrebataron los ideales revolucionarios y los puso netamente en el terreno de delincuentes, desde las épocas del Caguán perdieron la oportunidad de haberse reintegrado a la sociedad civil, donde hubieran podido tener mejores oportunidades de cambio, su arcaico discurso de la lucha de clases perdió vigencia, y con él la oportunidad de haberse convertido en una alternativa de poder.

Cuando Timochenko habla - como lo hicieron sus antecesores- sus palabras no resuenan. ¡No hay empobrecimiento más desolador que enhebrar fonemas que no interpelan ni convocan, ni entrelazan sentidos, ni deseos, ni ideales, ni sueños ni proyectos significativos para el crecimiento humano, porque adolecen de auténtica credibilidad, que  en últimas, es la única arma contundente para sintonizar los corazones para una esperanzadora convivencia! ¿Qué habría que creerles a las FARC si se evidencia a diario que perdieron su razón de ser?

Sin embargo, las FARC creen obstinadamente en su impacto y relevancia por el ruido de sus detonaciones, por la destrucción de los espacios, de las familias, de la armonía dentro de la sociedad. La violencia que ellos prodigan- así como aquella proveniente de otros grupos armados al margen de la ley, dentro de ella cuando se acomoda para la conveniencia particular o colectiva- acaba por desgastarse como propuesta porque los escombros producidos por el mal entenebrecen el espíritu humano, ensombrecen su recto actuar y desdibujan los horizontes de sentido verdaderamente liberadores.

Sólo la palabra bien intencionada y respaldada con acciones, como expresión de la humana inteligencia y las profundas convicciones afincadas en valores y principios, enriquece y propulsa el progreso de los pueblos. Sólo la palabra bien intencionada, humaniza los espacios, suaviza los encuentros, articula las vivencias, busca sintonías, sana las heridas y lleva a senderos de reconciliación. Desde hace muchos años las FARC perdieron ese norte.

Hoy sentimos profunda compasión  y repulsión por quienes han optado por una lucha revolucionaria, equivocada de principio a fin, que no ha tenido logros sino fracasos, avances sino retrocesos, posicionamientos sociales sino desprecio colectivo por haber prostituido su esencia y el verdadero sentido de una revolución, que no puede estar lejos de los procesos educativos, de la construcción mancomunada, del amor comprometido e incondicional por una causa limpia, de la construcción de puentes de solidaridad y de hermandad, sin reventar violentamente el orden en el que la más inmensa mayoría cree y respalda.

Sentimos profunda compasión por esa juventud perdida en medio de una selva sorda a las necesidades humanas y sórdidas por sus pretensiones. Sentimos profunda compasión por ese espejismo ideológico que se enredó con el rastrero narcotráfico, cuyos agentes sedientos de reconocimiento social se deslumbran ante los juegos de poder que les otorga el efímero dinero, y que, en últimas, los embucha de brutalidad. ¡Qué verborrea disonante y engañosa la de estas débiles alianzas de bajo mundo! Ninguna revolución prospera si se persigue la riqueza de unos pocos sacrificando los derechos fundamentales de las mayorías; si se validan los caprichos de un jefe perturbado por el poder, haciendo caso omiso de las necesidades de las masas; si se utiliza la violencia como arma silenciadora sobre el decoroso diálogo como camino certero que valida la fuerza revolucionaria de la verdad construida entre las partes, la equidad y la justicia de los sensatos, la consensuada paz y las oportunidades reales e inequívocas para todos los seres humanos.

Los colombianos esperamos que ante los nuevos vientos de un proceso de paz, la sociedad y las instituciones entiendan que resultaría inmoral hacer concesiones generosas a quienes desangraron infructuosamente al país durante más de dos generaciones. A no ser que los áulicos que defienden a estos grupos, y que increíblemente existen en las instituciones y la sociedad civil, pretendan darles  un inmerecido premio como pago a sus horrendos crímenes;  y en aras de la anhelada paz les prodiguen concesiones inadmisibles, que ahonden mayores heridas en la ya sufrida sociedad colombiana.

A las FARC y el ELN nos les queda otro camino diferente a la desmovilización, y buscar aquello que hace tiempo perdieron, su rumbo  y sensatez.

Bogotá, DC, 13 de Abril de 2012


miércoles, 21 de marzo de 2012


HACIA EL CUMPLIMIENTO DEL PLAN ESTRATÉGICO DE LAS FARC

Este es un documento fundamental para entender qué es el movimiento bolivariano de las Farc. Debería ser tema de estudio en todos los cursos militares, y de análisis estratégico del ministerio de defensa. Publicamos este documento para sensibilizar a los demócratas de Colombia sobre el peligro que está corriendo nuestro país por el avance de los comunistas o de la Izquierda de todos los matices que en realidad son una sola, que quieren imponer la dictadura del proletariado por las armas o por las urnas con el propósito de arrebatarnos nuestras libertades. No queremos que Colombia se convierta en otra Cuba u otra Venezuela. Despertemos por favor, no seamos tan inocentes y tan pasivos. La lucha por maniatar las Fuerzas Militares quitándole o negándoles el Fuero y una justicia justa es un paso bien importante en el avance del Plan  Estratégico de las FARC que aunado a las instrucciones de esta guía incautada por las autoridades nos alerta para que no seamos idiotas útiles.
¿Seremos capaces de redactar y de poner en práctica una guía como esta uniéndonos en defensa de las ideas liberales y conservadoras a través de nuestra imperfecta democracia para salvaguardar la patria de la opresión de los comunistas?

GUÍA DE TRABAJO PARA EL MOVIMIENTO BOLIVARIANO

GENERALIDADES

El Movimiento Bolivariano, por su carácter amplio debe aglutinar a todos los inconformes que quieran un futuro mejor para Colombia y deseen luchar por alcanzar los objetivos de la PLATAFORMA PARA UN NUEVO GOBIERNO DE RECONCILIACIÓN Y RECONSTRUCCIÓN NACIONAL. Su amplitud la proporciona tanto los alcances de esta bandera como la pertenencia de los más variados sectores y grupos sociales que estén dispuestos a luchar por sus reivindicaciones socio-económicas y por la transformación política a favor del pueblo, utilizando los más diversos métodos de la lucha social y política, legal o ilegal.

Para que sus miembros no se conviertan en fácil blanco de la violencia oficial, la existencia de los Núcleos Bolivarianos (NB), unidad básica del Movimiento Bolivariano, debe mantenerse en secreto. No deben realizarse asambleas, reuniones o actos políticos puesto que se pondría al descubierto y perdería su cualidad de clandestino trayendo graves consecuencias para sus integrantes y para el futuro de la nueva organización. Este trabajo entonces, debe desarrollarse aplicando de manera estricta los principios del trabajo clandestino, el recato, la prudencia y la responsabilidad.
No se puede repetir la dolorosa experiencia de la Unión Patriótica cuyos líderes y dirigentes fueron exterminados sistemáticamente por el Estado, ya que la sometieron a un baño de sangre que significó el entierro de una alternativa de poder para las clases trabajadoras del país.


¿CÓMO CONSTRUIR MB?
La experiencia de construcción del Movimiento Bolivariano (MB) en el Suroccidente colombiano nos muestra, hasta ahora, 5 formas de realizar el trabajo:
Organización de base, reuniendo integrantes en NB, aislados de la actividad organizativa, amplia, gremial o política.
Trabajo realizado alrededor de personalidades (intelectuales, profesionales, etc.) que realizan funciones o tareas especializadas como la docencia, la salud, el periodismo, etc.
Al interior de organizaciones sociales existentes. Aquí, la labor bolivariana se da en la lucha amplia por las reivindicaciones de las comunidades locales organizadas en sindicatos, concejos, juntas, comités, cooperativas, etc.
Dentro de movimientos políticos o cívicos con fines políticos. Sus dirigentes son activistas de la vida política del municipio y actúan en movimientos legales y amplios, pero a su interior se organizan de manera secreta, en los NB.
Personas con cargos de participación ciudadana o incluso administrativos en instituciones del Estado, pero que comparten los lineamientos del MB.
PROTECCIÓN DEL TRABAJO Y DE SUS INTEGRANTES
El trabajo organizativo del Movimiento Bolivariano debe estar separado de otras organizaciones clandestinas. No puede haber vínculos por la base entre distintas formas organizativas porque de hecho se violarían los principios básicos del trabajo clandestino. Solo en las instancias más altas de dirección se dará relación entre formas diferentes de la actividad clandestina.

PRESENCIA EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
A este nivel nos interesa fundamentalmente desarrollar una actividad fiscalizadora y movilizadora de las luchas populares. Podemos tomar como unidad básica los Municipios, las Comunas y los corregimientos de acuerdo a cada situación.
A nivel municipal es necesario que conozcamos de manera amplia y detallada:
Número de habitantes urbanos y rurales.
Partidos y movimientos políticos existentes y otras tendencias.
Movimientos cívicos, comunales, sociales, regionales, etc.
Organizaciones gremiales y ONG’s.
Principales personalidades. Su influencia.
Partido que gobierna.
Nombre del alcalde y de sus colaboradores.
Número de concejales, nombres, filiación política y antecedentes.
Principales necesidades de la comunidad según su ubicación.
Presupuesto anual y ejecución presupuestal.
Otros dineros recibidos por concepto de Fondo Nacional de Regalías, transferencias departamentales o nacionales, partidas adicionales, proyectos aprobados de ONG’s, porcentaje de participación por privatización de empresas estatales.
Todas estas informaciones nos servirán para establecer qué personas podremos influir, cuales tienen afinidades democráticas, con cuales podremos conversar y las mejores formas de acercarnos a ellas para el desarrollo de nuestro trabajo.
Las informaciones también nos servirán para que el pueblo organizado, con nuestra participación y acompañamiento, luche contra la corrupción, por sus reivindicaciones y por los cambios. Para que pida cuentas a las administraciones y exija que el presupuesto destinado para sus comunidades, sea invertido según el Plan de Desarrollo.
Esas informaciones, también nos deben servir para intercambiar con la comunidad ideas sobre las reivindicaciones más importantes y las prioritarias para cada sector.
En este proceso, debemos ir creando los NB en donde sea posible, para a través de ellos ir jalonando la lucha hacia nuevos niveles. Porque las masas aprenden a reclamar, a organizarse, se politizan y toman conciencia, destacan líderes y día a día van cualificando sus esfuerzos y sus combates.
En razón a lo anterior, las relaciones políticas en cada municipio deben estar en cabeza del responsable del MB, quien debe tener conocimiento, incidencia y conducción en el manejo de las diferentes situaciones administrativas.


APUNTES SOBRE NUESTRAS RELACIONES CON LOS ALCALDES
El alcalde es la primera autoridad civil del municipio y por tanto el principal responsable en el diseño y ejecución de las políticas del estado.
Bajo su responsabilidad y con la participación de los concejos municipales, se elabora el Plan de Desarrollo municipal, el Presupuesto, el plan de inversiones y el recaudo de las finanzas.
Con los alcaldes, debemos establecer una relación exclusivamente política, que puede iniciarse aún antes de ser elegidos, con el fin de comprometerlos en temas como la lucha contra la corrupción, el castigo a los corruptos, el rechazo a la presencia paramilitar, la negativa a aprobar presupuesto para seguridad, suficiente presupuesto para la inversión social al igual que la participación de la comunidad en el diseño de sus políticas y la rendición periódica de cuentas a los pobladores del municipio, sobre la gestión que cumple.
Estas relaciones debemos adelantarlas con seriedad, pulcritud y transparencia, documentándonos siempre, de manera amplia y precisa sobre la problemática municipal. Ello evitará, que nuestros encargados sean enredados en la discusión o manipulados. Debemos abstenernos de recibirles absolutamente ningún regalo y de solicitarles favores de tipo personal. Así tendremos las manos libres para poder contribuir con autoridad en la lucha por la defensa de los intereses de la comunidad.
Nuestra imparcialidad debe cubrir también las corrientes políticas de oposición existentes en la localidad. Nuestro esfuerzo fundamental debe estar centrado en conocer la correlación de las distintas fuerzas, sus fortalezas y debilidades, las necesidades y expectativas del pueblo e ir abriendo espacios políticos para nuestra propuesta de Movimiento Bolivariano.
De esta manera pasaremos de ser espectadores o reguladores de la vida política y la gestión pública a ser protagonistas con una propuesta política seria en beneficio popular.

ACTIVIDADES QUE DEBE DESARROLLAR EL MB:
 PROPAGANDA
Boletines y llamamientos.
Pintas y murales.
Videos, multimedias.
Saludos y comunicados.
Campañas por medios virtuales.
Medios de comunicación alternativa.
Afiches, calendarios, botones, calcomanías, manillas.
Los boletines, llamamientos y demás materiales deben hacerse llegar hasta cada uno de los NB, utilizando los mecanismos clandestinos de comunicación previamente acordados. Posteriormente, cada NB debe distribuirlo en su zona de trabajo correspondiente: sindicato, universidad, colegio, vereda, barrio, empresa, fábrica, hacienda, etc., de manera clandestina.  Esto es, dejados en un baño público, tirados desde lo alto de un edificio, regados mediante una panfletaria, etc. Puede hacerse uso del servicio de aero mensajería en casos especiales para hacer llegar la propaganda a organizaciones políticas, cívicas, sociales, periodistas, etc.  Eventualmente se puede usar el correo electrónico tomando las medidas de seguridad del caso.
Pintas y murales deben hacerse en las paredes de ciudades, pueblos, caseríos, a la orilla de las carreteras, en escuelas, colegios, universidades.
Los videos y multimedias deben ser vistos por los integrantes y distribuidos a los amigos y organizaciones y hacerlos llegar a eventos donde ello sea posible.
Los saludos, comunicados y pronunciamientos se harán llegar a eventos de masas o foros y asambleas realizados en las áreas de los respectivos frentes. Siempre hacerlos llegar a los medios masivos de comunicación.
Para las campañas por internet, además de los saludos, comunicados y pronunciamientos, deben difundirse videos, imágenes y documentos sobre el Movimiento. Los blogs y las páginas WEB constituyen importantes espacios para llegar de manera masiva a la población de todas las latitudes.
Como medios de comunicación son útiles las revistas, los periódicos, periódicos murales y virtuales y portales en internet.

EDUCACIÓN
En las etapas iniciales, deben estudiarse como materiales básicos:
Manifiesto del MB
Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia
A propósito de la Plataforma. Por Alfonso Cano.
Principios del trabajo clandestino.
Medidas de Seguridad.
Resistencia Legítima
Pensamiento Bolivariano.
La estrategia política del Libertador en las guerras de independencia. Por Pablo Catatumbo.
 ORGANIZACIÓN HACIA FUERA
Creación de organizaciones sociales de masas: sindicatos, juntas, cooperativas, comités, consejos, cabildos, palenques, asociaciones, etc.
Vinculación a organizaciones de masas ya existentes, buscando su liderazgo.
Formación de organizaciones independientes y abiertas de carácter social y político.

miércoles, 14 de marzo de 2012


El juicio

Por Brigadier General (RA) Adolfo Clavijo


Sale el Señor Juez, muy orondo, envuelto en su toga, a ocupar su estrado judicial; está orgulloso de que le toque impartir justicia. Los asistentes se ponen de pie en señal de respeto y de acatamiento a la majestad de la justicia; cuando el Juez se sienta, ellos hacen lo propio. La asistencia está conformada, entre otros, por el secretario del Juzgado, el fiscal, la defensora, el representante de la Procuraduría, el acusado y algunos de sus familiares; unos periodistas, los testigos, unos veinte ‘patos’ y tres damas muy elegantes que se hallan ubicadas al fondo de la sala.  

El sindicado es el señor Lancero, a quien seguramente van a juzgar por un delito de lesa humanidad, violación a los derechos humanos, y otros de este tenor. Lancero participó, en calidad de comandante de una patrulla, en un enfrentamiento contra una organización al margen de la ley, en el cual la fuerza regular del Estado produjo unas bajas de miembros de un grupo armado. Muy seguramente también le cobrarán el haber faltado al principio de proporcionalidad, porque los defensores del Estado eran 18 hombres y el grupo de bandoleros apenas contaba con 17 y, además, no los llamó antes para preguntarles cuántos de ellos iban a delinquir, para que la confrontación, como lo exigen los magistrados, fuera como un partido de fútbol, once contra once, o de béisbol, nueve contra nueve. También es probable que lo juzguen por exceso de fuerza porque el grupo de la fuerza regular tenía un fusil más que los otros. El sindicado presenta como agravantes tres medallas de orden público, un distintivo de lancero y varios distintivos de cursos de contraguerrilla.

Al señor Lancero se le abrió el expediente cuando la señora Falsa Denuncia se presentó a la Fiscalía a decir que los muertos en la operación de la fuerza regular eran unos humildes campesinos que trabajaban por esos lados; que ellos no eran bandoleros; que ella los conocía desde tiempo atrás; que las armas que tenían -AK-47, que no usa esa unidad regular-, se las habían puesto ahí.

Con esta demanda, la Fiscalía abrió el proceso y llamó a declarar a Falso Testigo y Falso Testimonio, primos hermanos de Falsa Denuncia, y a doña Montaje de Pruebas. Durante todo el desarrollo de la investigación estuvo presente, sin intervenir, la señorita Indemnización, acompañada de miembros de varias ONG y de colectivos de abogados que eran quienes transportaban y paladeaban a Denuncia, Testigo, Testimonio y Montaje de Pruebas. En las afueras de la Fiscalía aparece casi todos los días un grupo grande de supuestos familiares de los sujetos dados de baja, con pancartas y gritos que reclaman “justicia” y condena inmisericorde para Lancero. Ellos están azuzados por las ONG y los colectivos de abogados, que presionan para lograr la condena del Señor Lancero ya que ésta le significará rentabilidad a Indemnización, quien repartirá las ganancias entre todos; la mayor tajada será para las ONG y los colectivos, instigadores de los motines.

Cumplidos los rigores de ley en el Juzgado, se dio inicio al juicio contra Lancero con la intervención del fiscal, abogado Armando Sesgo, quien leyó el expediente, iniciando con la demanda interpuesta por la señora Falsa Denuncia y las declaraciones de Falso Testigo, Falso Testimonio y la demostración que les hizo la campesina Montaje de Pruebas. Eran bastantes los folios de estas declaraciones, y de ellos se agarró el fiscal para demostrar que Lancero era culpable de todos los delitos que se le imputaban. Encausó el caso por los delitos de concierto para delinquir, ejecución extrajuicio y homicidio en persona protegida, concluyendo su intervención con la solicitud de 36 años de prisión para Lancero y para cada uno de sus 17 subalternos. El fiscal no leyó, porque no las había aceptado, ninguna prueba a favor del sindicado: ni la orden de operaciones ni las versiones de otros participantes en la operación ni las versiones de testigos civiles de la misma. En cambio, para reforzar sus puntos de vista y sus argumentos, sí leyó unos conceptos del profesor Ideología, que sostiene que Colombia tendrá paz y desarrollo sólo cuando gobierne aquí el Socialismo del Siglo XXI. El fiscal se mostró muy partidario de ese salvador proyecto al que, según él, se le atraviesan las fuerzas del Estado.

Durante su presentación de cargos, el fiscal Sesgo narró que varios técnicos en investigaciones estuvieron en el lugar de los hechos, tomaron y recolectaron las pruebas del caso. Anotó que, en ese momento, al escenario del crimen se presentó la señora Justicia Penal Militar y trató de entrometerse en la recolección de datos pero los técnicos no se lo permitieron. Aunque ella tiene atribuciones legales para actuar en estos casos, desde hace mucho tiempo no la dejan trabajar. Por falta de injerencia en su especialidad, su hijito, Fuero Militar, está famélico y moribundo.

Como testigos, el fiscal Sesgo presentó a las mismas personas que declararon en contra de Lancero. No dijeron nada nuevo pero fueron muy vehementes en sus exposiciones y se mostraron seguras de su verdad, que, por supuesto, era amañada; se trataba de un libreto que se sabían de memoria. También presentó a Injuria, un delincuente narcotraficante que paga una pena de 8 años y que tiene casa por cárcel porque el juzgado que lo condenó consideró que no es una persona peligrosa para la sociedad. La pena le fue impuesta por 23 asesinatos que le comprobaron. En la Fiscalía le aconsejaron a Injuria que se sometiera al principio de oportunidad, declarando en contra de Lancero, y le prometieron que si con sus declaraciones en el juicio lograba hundirlo, le rebajarían la pena y lo mandarían subsidiado al exterior. Injuria se derramó en prosa manifestándole al juez que él había oído cuando Lancero y sus compañeros planearon el crimen de los jóvenes, a quienes, según él, conocía como honestos campesinos. La defensora de Lancero trató de interrogarlo pero siempre que lo intentó el fiscal protestó y el juez acogió la protesta. En esta forma, todo lo que dijo se convirtió en prueba verídica contra Lancero.

Le correspondió luego la intervención a la defensa, a cargo de la doctora Conciencia. Comprobó que la operación adelantada por las fuerzas regulares fue legítima. Que todos actuaron cumpliendo una orden de operaciones contra un grupo de reconocidos guerrilleros y que todo se hizo de acuerdo con los reglamentos y manuales. Demostró que la demanda de doña Falsa Denuncia no tenía sustento real; que ésta había sido abordada e instruida para presentar la demanda por miembros de una ONG, enemiga de las fuerzas del orden. Dijo que no sabía qué le habían ofrecido a cambio. Desbarató una a una las declaraciones mendaces de Falso Testigo, Falso Testimonio, Montaje de Pruebas e Injuria y comprobó que las pruebas presentadas en contra de su defendido eran artificiales. Aseguró que los dados de baja en la operación oficial no eran de la región, por eso no podían ser conocidos por la demandante ni por los testigos. Sustentó que las condecoraciones y especialidades de combate de Lancero no eran ninguna expresión de violencia de una persona sino prueba de que estaba bien preparada para combatir a las organizaciones narcoterroristas. Convenció a una gran parte de los asistentes al juicio porque fue contundente y transmitió seguridad en su exposición; terminó pidiendo la absolución para su defendido.

La abogada Conciencia llevó como testigos a las señoras Verdad y Realidad. La señora Verdad manifestó que ella conocía muy bien el caso y que sabía quién mentía y a quién se le podía creer. Explicó al detalle cómo habían ocurrido los hechos y cómo se habían montado las mentiras y las falacias. Concluyó manifestando que si se condenaba a Lancero se cometía una imperdonable injusticia. Luego habló la señora Realidad, que aclaró que si el juzgamiento que se estaba llevando a cabo no se realizaba con la equidad requerida, podría entrar a engrosar los casos en que la Rama Judicial se ha venido desprestigiando al adelantar procesos jurídicos que van en detrimento de las fuerzas regulares del Estado, como parte de un proceso subversivo que viene inmerso en el conflicto interno. Aseguró que eso sería gravísimo para la estabilidad de la nación y para el prestigio de la misma Justicia; que ella esperaba que en este caso eso no fuera a ocurrir.

En este punto, el juez declaró concluida la audiencia y convocó para quince días después, dando la fecha exacta, la lectura de la sentencia. Cabe anotar que las tres distinguidas damas sentadas en los puestos traseros de la Sala de Audiencias no comentaron nada del juicio pero tomaron atenta nota de todo lo que aconteció.    

A las 8 de la mañana de la fecha señalada se dio comienzo a la lectura de la sentencia. Asistieron las mismas personas que estuvieron en la audiencia pública, aunque el número de espectadores aumentó –estudiantes de derecho de varias universidades. Por supuesto que allí se encontraban las tres damas que habían asistido al juicio quince días atrás. El juez, abogado de apellido Saña, tardó tres horas en leer la sentencia, la cual hacía mucho hincapié en los argumentos del fiscal y en las declaraciones de Falso Testigo, Falso Testimonio, Montaje de Pruebas e Injuria, dándoles toda la credibilidad del caso. Leyó un corto párrafo de la intervención de la defensa e invalidó sus argumentos y los conceptos de las testigos Verdad y Realidad. El texto indicaba que Lancero era culpable de los delitos de concierto para delinquir, ejecución extrajuicio y homicidio en persona protegida. En virtud de lo anterior, el juez le impuso a Lancero la pena de 46 años de presidio pero le recomendó que se acogiera al principio de oportunidad y delatara a todos sus superiores, hasta las más altas jerarquías, pues al hacerlo la pena se le podría reducir notoriamente a la mitad o a menos tiempo.

La defensa protestó muy airada por la condena y manifestó que interpondría recurso de apelación. El fiscal se mostró satisfecho porque él había pedido 36 años de prisión para Lancero y le habían impuesto 46. Los testigos de la fiscalía, las ONG asistentes y los colectivos de abogados se veían felices, pero la más contenta de todos era doña Indemnización, que se imaginaba el incremento en sus arcas y la satisfacción de repartir los dineros que recibieran del Estado entre los que trabajaron para lograr esa condena. La tristeza y el llanto invadieron a los familiares de Lancero y la perplejidad brotó en las caras de los estudiantes de derecho presentes en la Sala de Audiencias. Los periodistas se movían de una parte a otra retratando impresiones y haciendo reportajes.

Las tres damas, con semblante pálido y mostrando rostros de incredulidad salieron rápido del juzgado para dirigirse a la casa de la persona más afectada con este juicio. Cuando llegaron a su destino, la dueña de la casa, doña Administración de Justicia, que viene cojeando desde hace bastante tiempo y cada vez se agrava más, y que además tiene un fuerte tic en el lado izquierdo de la cara, las hizo seguir y con mucha ansiedad las interrogó. Primero, habló la bella señorita Eficacia, que dijo que ella estaba convencida de que iban a absolver al uniformado Lancero porque todo conducía a que ese fuera el fallo. Añadió que lamentaba mucho lo ocurrido porque el procedimiento del fiscal y la decisión del juez reforzaban el desprestigio por incompetencia e ineptitud que viene afectando a doña Administración de Justicia desde tiempo atrás, en especial cuando se procesa a personal militar. Tomó luego la palabra la simpática señorita Seriedad, para afirmar que los miembros de la justicia colombiana, por razones políticas o ideológicas, siguen jugando con algo tan sagrado como es impartir justicia. Agregó que el desarrollo y la conclusión de este caso le hacen mucho daño a doña Administración, y se mostró preocupada por la posibilidad de que se le incrementen la cojera y el tic. Por último habló la agradable señorita Ecuanimidad, para afirmar que en este caso no había habido nada de justicia. Que ella sabe cómo se siente doña Administración y el daño que le va a causar a su salud la inmoralidad de la fiscalía y del juzgado por ser parcializados. Añadió que con esa forma de actuar los miembros de la justicia sólo contribuyen a que el conflicto de Colombia siga su curso y se incrementen la violencia y el terrorismo. Con lágrimas en los ojos, las tres se abrazaron con doña Administración de Justicia y notaron cómo ella se desvanece cada vez más.

A los dos días de leída la sentencia, un grupo de miembros de las ONG presentó demanda para pago de indemnizaciones por lo ocurrido, mientras otro grupo de ellos tomaba avión con rumbo a San José de Costa Rica con el propósito de demandar por este caso al Estado colombiano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Se sabe que Colombia nunca ha ganado un juicio ante esa Corte, teniendo siempre que pagar sumas astronómicas y humillarse pidiendo perdón y construyendo monumentos insultantes.



Corolario

La metáfora retrata muy bien lo que está mostrando la justicia colombiana: que está politizada, infiltrada, y que es ineficiente, ineficaz, sesgada, y que en muchos casos, en especial cuando se trata de personal militar, actúa con prevención y rencor. Lo grave de esta situación, además de las injusticias de emitir condenas absolutamente contrarias u opuestas a los hechos, a la verdad o a la realidad de las circunstancias, es que a sus miembros los tenga sin cuidado obrar en forma indebida y que no les preocupe el desprestigio en que caen ellos y la administración de justicia en general. 

No obstante, el más perjudicado de todos con esta línea de comportamiento de la justicia colombiana es el país en general por cuanto, si la justicia no actúa con la debida probidad, nunca vamos a tener paz en Colombia. 



Bogotá, D.C., marzo de 2012




martes, 13 de marzo de 2012


Proyecto de Acto Legislativo No. ___ por el cual se reforman los artículos 116, 152 y 221 de la Constitución

El Congreso de Colombia
DECRETA:
 
Artículo 1º. Adiciónase el artículo 116 de la Constitución Política con los siguientes incisos:
Una ley estatutaria creará un tribunal de garantías penales que tendrá competencia en todo el territorio nacional y en cualquier jurisdicción. El tribunal ejercerá de manera preferente las siguientes funciones:
  1. Servir de juez de control de garantías en cualquier investigación o proceso penal que se adelante contra  miembros de la Fuerza Pública.
  2. Controlar la acusación penal, con el fin d e garantizar que se cumplan los presupuestos materiales y formales para iniciar el juicio oral.
  3. Las demás funciones que le asigne la ley.
El tribunal de garantías  estará integrado por un número impar de   magistrados, elegidos por los presidentes de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y la Corte Constitucional. Los magistrados deberán ser especialistas en derecho constitucional, derecho penal o derecho internacional humanitario  y cumplir con los requisitos exigidos para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia. Los miembros de la Fuerza Pública en retiro podrán formar parte de este tribunal.    La ley establecerá un mecanismo de postulación de candidatos que asegure la composición equilibrada del Tribunal.
Los integrantes del tribunal tendrán el mismo periodo de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y no podrán ejercer ningún cargo público durante los cinco años siguientes. 
Artículo 2º. Adiciónase al artículo 152 de la Constitución Política un literal g), así:
g) Las materias atinentes al juzgamiento de los miembros de la Fuerza Pública en cualquier jurisdicción, señaladas en los artículos 116 y 221 de la Constitución.

Artículo 3º. El artículo 221 de la  Constitución Política quedará así:
De los delitos cometidos por los miembros de la Fuerza Pública en servicio activo, y en relación con el mismo servicio, conocerán las cortes marciales o tribunales militares, con arreglo a las prescripciones del Código Penal Militar. Tales cortes o tribunales estarán integrados por miembros de la Fuerza Pública en servicio activo o en retiro.
En ningún caso la justicia penal militar conocerá de los crímenes de lesa humanidad, ni de los delitos de genocidio, desaparición forzada, tortura, ejecución extrajudicial, desplazamiento forzado, violación y abusos sexuales, actos de terror contra la población civil y reclutamiento o uso de menores.  Salvo los delitos anteriores, las infracciones al derecho internacional humanitario cometidas por  miembros de la Fuerza Pública serán conocidas exclusivamente por las cortes marciales o tribunales militares. 
Cuando la conducta de los miembros de la Fuerza Pública en relación con un conflicto armado sea investigada y juzgada por las autoridades  judiciales, se aplicará siempre el derecho internacional humanitario. Una ley estatutaria especificará sus reglas de interpretación  y aplicación, y  determinará la forma de armonizar el derecho penal con el derecho internacional humanitario. 
Si en desarrollo de una acción, operación o procedimiento de la Fuerza Pública, ocurre algún hecho que pueda ser punible y existe duda sobre la jurisdicción competente, una comisión mixta integrada por representantes de las dos jurisdicciones, constatará inmediatamente lo sucedido y remitirá la actuación a la que corresponda. La ley estatutaria regulará  la composición de la comisión y la forma en que será apoyada por los diferentes órganos de policía judicial de las jurisdicciones ordinaria y militar. También indicará las autoridades que pueden solicitar la  intervención de la comisión,   los plazos que deberá cumplir y la manera de solucionar sus desacuerdos.
La ley ordinaria podrá crear juzgados y tribunales penales policiales y adoptar un Código Penal Policial.
La ley estatutaria establecerá las garantías de autonomía e imparcialidad de la justicia penal militar y policial. Además, regulará una estructura y un sistema de carrera propio e independiente del mando institucional.
La ley estatutaria creará un fondo destinado específicamente a financiar la defensa pública técnica y especializada de los miembros de la Fuerza Pública, en cualquiera de las dos jurisdicciones, bajo la orientación de la autoridad que determine la ley.

PENTECOSTÉS


Pentecostés

MG ® Ricardo Rubianogroot Román.
Miembro del Centro Colombiano de Pensamiento Político Militar.

Nombres muy especiales y significativos se dan al Plan de Guerra de las Fuerzas Militares de Colombia, como  “Patriotas”, “Espada de Honor”, por mencionar los calificativos dados al último y al que se le ha dado al  Plan,  que esta “ad portas” de ponerse en ejecución por parte del MDN, este último que ha sido planificado por  asesores expertos, por oficiales generales, oficiales superiores y los militares más destacados y con vasta experiencia en esa área, que no es otra que la operativa.

Todos estos esfuerzos y el haber retorcido la mente de los participantes buscando las mejores estrategias para el éxito Militar en la problemática social-Militar que atormenta a nuestro país, ha tenido una falencia, lo primero que se debe escudriñar, y buscar la solución, es el por qué nuestros hombres no quieren combatir?

En esta época de cuaresma, que nos indica la proximidad de la Semana Mayor, inexorablemente  nos trae a la mente, los acontecimientos vividos por el hijo de Dios, Jesucristo, y de lo que fue su vida en su paso por la tierra, como también su vida después de su muerte y resurrección, es allí donde se trae a colación el Pentecostés, uno de los misterios bíblicos más significativos, para la vida de la Iglesia Católica.

Recordemos que es el Pentecostés es la fiesta que la iglesia Cristiana celebra, en memoria de la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles: “Se manifestó en forma universal y cambió a los apóstoles, haciendo no solamente que creyeran, sino que difundieran el evangelio del señor en todos los idiomas y que tímidos e ignorantes pescadores, se convirtieran en valientes y arrojados sabios evangelizadores”

¿Como se pretende que nuestros combatientes crean y peleen por la causa y regresen de nuevo al combate y se conviertan una vez más en valientes y arrojados soldados de Colombia, cuando nuestros investigadores legales no son lo suficientemente profesionales en buscar pruebas y estar al tanto y atentos de indicios e investigaciones conexas, ¿como es el reciente “hallazgo” del fallo que un tribunal de Arauca desde el año 2011 declaraba culpable a alias “granobles” como el responsable de los hechos de  Santo Domingo, donde están acusados miembros de las Fuerza Aérea Colombiana y que ello cambia fundamentalmente el curso de la investigación?

¿Cómo se pretende que nuestros combatientes tengan el arrojo, la confianza y sientan el respaldo, cuando hoy día las cárceles y centros de reclusión militar, están llenos de más de 2.000 militares juzgados y condenados, no todos de manera justa  y responsable? Que hay en curso más de 900 investigaciones y  ya se está gestionando acuerdos con la cárcel de Guaduas para seguir albergando mas militares que llegaran a ser sus huéspedes en el futuro inmediato, ello como premonición de que estas investigaciones terminaran en condenas.

¿Cómo se pretende restituir el espíritu de combate, si los soldados, se siente abandonados,  saben que no existe aun, después de incontables cacareos,  la creación de la defensa integral de nuestros combatientes?  Lo que existe es tan solo una tímida defensoría Militar, de la cual sus nuevos dirigentes clamaban y la tildaban como una nuevo ente capaz y cambiante, pero que a la postre la justicia militar sigue sin encontrar su rumbo?

Nuestra agonizante justicia, se encuentra atemorizada por sagaces Colectivos de Abogados, con la capacidad política, económica y con argumentos legales así sea manejados, pero que finalmente logran sus objetivos, condenar y lucrarse,  inculpando a nuestros hombres y tergiversando las acciones operacionales?

Recordemos los casos de las Delicias, Palacio de Justicia, injustas condenas como la del General Arias Cabrales y Plazas Vegas, por mencionar los más emblemáticos.

Necesitamos contundentes acciones y soluciones mas allá de homenajes a nuestros héroes heridos en acción, con carreras atléticas como la realizada el  día domingo  11 de Marzo en el Parque Nacional, no requerimos más adulaciones en los discursos en las ceremonias militares, no más palmadas en la espalda, requerimos hechos efectivos y realistas.

Recuramos al “Pentecostés”, a una acción casi que divina, especial; si hay una verdadera voluntad política, creemos verdaderas soluciones, el Gobierno debe considerar una terna al cargo de Fiscal, de candidatos que sean dignos, que esperemos y confiemos que hagan su labor en forma ecuánime y podamos esperar verdadera justicia y que cesen las manipulaciones y teorías mal aplicadas y manipuladas como la “mediática” del Alemán Roxin, con asidero y aplicabilidad en unas circunstancias muy diferentes a las utilizadas especialmente para definir responsabilidades operativas, de las Fuerzas Militares de Colombia.

No dejemos para el futuro y “para cuando las condiciones sean apropiadas””o “para estudiar como un capítulo aparte” el necesario e indiscutible tema del fuero militar; que el artículo 221 de nuestra Constitución Nacional sea reformado apropiadamente, que el DIH sea lo que aplique para el conflicto armado, que se clarifique lo relativo a Jueces de Garantías y tribunales de garantías, en la reforma a la JPM, que está en curso, y que se pretende incluir como un adendo en el mencionado artículo y que los militares estemos seguro que en ello no hay limbo, que se juzgue por la JPM lo que se debe juzgar por ella,  los actos del servicio y las acciones que por causa y razón del mismo se den.

Que se cumpla eso que tanto se pregona para ensalzarnos y tal vez, lo debo decir, para manipularnos, que los militares somos unos héroes, que somos la estabilidad del país y uno de los pilares de la democracia.

De manera que los soldados sienta como en una acción divina, que llego el Espíritu Santo, que se cumplió Pentecostés, con estas acciones contundentes del Gobierno, y así como los apóstoles, nuestro soldados reactiven su arrojo latente, se lancen con voluntad a la tarea operacional, con la confianza y seguridad de que sus acciones serán juzgadas con justicia y ecuanimidad. 

Que este Pentecostés de Gobierno sea tan importante para la vida milita


r, como lo fue el Pentecostés divino, para la vida de la Iglesia Católica.

domingo, 26 de febrero de 2012

EL ESPERPENTO DE LA JUSTICIA TRANSICIONAL


Por favor, hagan un esfuerzo y léanlo. Es de la mayor importancia en los momentos actuales. Y difundan.

El juez Garzón gurú de la “justicia transicional”
Por Eduardo Mackenzie

26 de febrero de 2012

Lo más chocante de la “justicia transicional” es que  reduce a cero la soberanía de los Estados. No la soberanía de todos los Estados. Sólo de aquellos que permiten, por desorientación o por desidia, que  ésta sea cuestionada o incluso maltratada por terceros. Las eminencias de la “justicia transicional” consideran, sin decirlo abiertamente, que hay países más fáciles que otros. Que hay países que se prestan a hacer el triste papel de ratas de laboratorio para que esa “justicia” monte experimentos. Y que hay países que hacen respetar su soberanía y que jamás toleran ese tipo de intrusiones. 

En la primera categoría están los países del llamado Tercer Mundo a los cuales se les suele imponer cambios jurídicos bajo la etiqueta equívoca de ser  “exigencias de la comunidad internacional”.

El otro gran defecto de la justicia “transicional” es que no es imparcial. Es una justicia basada en la lógica perversa del amigo/enemigo. Ella obra sólo contra aquellos que considera  adversarios, pues deja de lado la presunción de inocencia. Esa justicia tiene obsesiones. Un ejemplo: nunca se interesó por criminales como Fidel Castro, ni por dictadores tipo Kim Jong Il,  ni por tiranos como Daniel Ortega o Hugo Chávez. Ella se ufana de haber atacado gente como Augusto Pinochet  y Alberto Fujimori, pero ha hecho lo mismo contra demócratas que ella ve como “fascistas”, como Henry Kissinger, Silvio Berlusconi y George Bush, entre otros. Otro blanco preferido de la justicia transicional: los gobiernos de Estados Unidos e Israel.

En 1995, cuando Fujimori proclamó una ley de amnistía para cerrar las heridas dejadas por la lucha contra el terrorismo, en especial contra Sendero Luminoso, 67 grupúsculos de izquierda acudieron a la Corte Interamericana de Derechos del Hombre para que la anulara.  ¿Por qué? Porque la justicia peruana se negaba a hacerlo. Así, la CIDH, apelando a la justicia transicional, sentenció que esa ley “no coincidía” con los principios de la democracia. Y la ley se fue al suelo. Y Fujimori fue condenado, en 2009, por “responsabilidad indirecta”,  por una matanza que él no había ni ordenado, ni cometido.

La justicia transicional pretende impedirle a los países de América latina y de África  decidir  cómo cerrar ellos mismos los capítulos dolorosos de su historia. Quien tiene ese derecho, según la “justicia transicional”, es una  burocracia externa, no elegida por nadie e integrada por “expertos”, algunos de los cuales militaron en grupos extremistas.  La frase clave de todos ellos es: “Un Estado (del Tercer Mundo) no debe jamás ser autorizado a establecer tal jurisdicción por él mismo”.

El autor de esa frase, el jurista  Ruffin Villère Mabiala, explica en un libro apologético sobre ese tema[i] que la justicia transicional es para los de ruana, para los países que se dejan vapulear por el primer aparecido que dice ser la encarnación de la “modernidad” y de una justicia nueva y “más progresista”. Como ha ocurrido en Uganda, Ghana, Sierra Leona, Sudáfrica, Ruanda, Guatemala, Argentina, Perú, El Salvador y Haití, entre otros.

Mabiala admite, sin embargo, que en Europa y Estados Unidos, “la protección de los derechos del Hombre depende únicamente de las cortes de esos países y que nadie del exterior puede interferir esa soberanía”. Y agrega: “Las modalidades de la justicia transicional no pueden violar (en Europa y Estados Unidos) las decisiones de esas cortes, pues éstas priman sobre los veredictos de las comisiones de verdad y reconciliación” (de la llamada justicia transicional).

Pero sí las puede violar en los otros países.

Sobre estos últimos Mabiala agrega: “En materia de justicia y de responsabilidad, conviene admitir que si ciertos países tienen la capacidad para impartir justicia tras los crímenes en gran escala cometidos en su territorio, hay otros, en cambio, que tienen necesidad más bien de una asesoría fuerte de la comunidad internacional para entablar la acción judicial y establecer los mecanismos de verificación de los hechos” (p. 159). La justicia transicional es, también, “un dispositivo de reescritura de la historia”, confiesa Mabiala (ps. 28 y 121).

Quien quiera saber qué hay detrás de la justicia transicional debe leer ese libro (no hay traducción al español todavía).  Vea esta perla: “El enjuiciamiento de los responsables de crímenes de genocidio, de crímenes de lesa humanidad y de crímenes de guerra no constituye  para nada un elemento esencial de la justicia transicional. El objeto fundamental de esta justicia es la búsqueda de la verdad. La inculpación en las situaciones de transición política caótica es completamente secundaria frente a las reparaciones, al examen detallado de los hechos y de las reformas institucionales.” (p. 68). Si esa declaración no es clara, me pregunto qué  podría serlo.
 En otras palabras: la justicia transicional no es una justicia, es una vía para disculpar a los grandes criminales.

Creyendo que España caería en la categoría de los países que permiten que otros reescriban su historia y violen su soberanía, el juez Baltasar Garzón decidió desconocer la ley de amnistía de 1977 que hizo posible la transición y cerró el período más difícil de la historia de ese país. Esa ley  impide investigar los crímenes cometidos tanto por el bando nacional como por el bando republicano durante la guerra civil. A sabiendas de que cometía un delito, Garzón se declaró competente para investigar, en 2008, la desaparición de más de 100 000 personas de aquel periodo.

Pero como España no es una república bananera ni admite que sus leyes sean anuladas por iluminados, la justicia rechazó su pretensión y puso a Garzón en su sitio: el 7 de abril de 2010 lo condenó por “prevaricación judicial”. Pues él había “desconocido principios esenciales del Estado de derecho como los de la legalidad penal e irretroactividad de la ley penal desfavorable”. También le fue reprochado  el “desconocimiento objetivo de leyes democráticamente aprobadas, como la ley de Amnistía 46/1977” y el hecho de haber iniciado un procedimiento “consciente de su falta de competencia y de que los hechos denunciados ya carecían de relevancia penal”.

Peor, el 9 de febrero de 2012, el Tribunal Supremo lo condenó de nuevo por prevaricación y lo inhabilitó por once años por haber ordenado escuchas ilegales en otro proceso (caso Gürtel).

Baltasar Garzón es la figura más conocida de la izquierda judicial internacional. Gran especialista en el arte de hostigar a la derecha, se convirtió, en 1993, en diputado socialista hasta que entró en conflicto con su jefe, Felipe González, y regresó a su oficio. En 2008, acusó al general Francisco Franco, muerto en 1975, y a 34 de sus antiguos generales y ministros, de crímenes de lesa humanidad. Y, a renglón seguido, ordenó la exhumación de 19 fosas comunes.

Lo que escandalizó a España fue la parcialidad de la acción de Garzón: él quería limitar su investigación a los delitos cometidos por los franquistas. No quería saber nada de las atrocidades cometidas por el campo adverso, los republicanos. ¿Por qué? Porque ese bando estaba dirigido por comunistas,  liberales, trotskistas y anarquistas. Bajo la dominación de los stalinistas pro Moscú, esa gente organizó escuadrones de la muerte que asesinaron a más de 70.000 personas, entre ellos sacerdotes, monjas y civiles de clase media, e impusieron un verdadero reino de terror en España, lo que contribuyó en gran medida al triunfo del campo nacionalista.

Ante el sectarismo de Garzón, juristas conservadores entablaron demanda. Lo acusaron de politizar la justicia y de tratar de utilizarla como instrumento de  vendetta personal contra “la derecha”.

En  un fallo de 14 páginas, la Audiencia Nacional concluyó que Garzón había manipulado el curso de la justicia por violar a sabiendas la ley de amnistía de 1977 que protege a todas las partes, incluidos a los miembros de la dictadura franquista, de persecución judicial.

El magistrado Luciano Varela Castro denunció que Garzón, "consciente de su falta de jurisdicción y de que los delitos denunciados carecían de relevancia penal cuando inició el procedimiento,  construyó un argumento inventado para justificar su control del proceso que inició". Ver : http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201004/07/espana/20100407elpepunac_1_Pes_PDF.pdf

Esas andanzas de Baltasar Garzón inquietan a Colombia. Pues él, bajo el auspicio de la OEA, trabaja como asesor del presidente Santos y no se sabe qué es lo que está haciendo.  Al mismo tiempo, el Congreso de Colombia tramita, en el mayor sigilo y casi que a espaldas de todos, pues la prensa no informa o informa con cuentagotas, una reforma que tiene por objeto introducir en la Constitución la funesta “justicia transicional”.

Presentada el 12 de septiembre de 2011,  esa reforma será, para el senador Roy Barreras, el alfa y omega de la justicia colombiana,  el instrumento que permitirá  “terminar del conflicto armado interno y el logro de la paz estable”.

El carácter unilateral de la justicia transicional, su voluntad de reescribir la historia, reabrir las heridas, polarizar la sociedad, sancionar a unos y dejar sin sanción a otros, está lejos de ser una panacea y podría, por el contrario, tener desarrollos escalofriantes en Colombia, donde  algunos aseguran que  la violencia comenzó con los paramilitares en 1978 para dejar de lado, sin memoria y sin castigo, los crímenes que las guerrillas comunistas cometieron desde antes del inicio mismo del Frente Nacional en 1957.

¿No es esa selección maquiavélica lo que ya están aplicando?  Condenan a los militares que defendieron el Palacio de Justicia en 1985 y absuelven y protegen a quienes planearon esa matanza. Condenan a los paramilitares (o considerados como tales) y absuelven a los Farcpolíticos.  
 Con tales antecedentes, la llamada justicia transicional podría no aportar nada bueno y ahondar aún más la crisis de la sociedad colombiana.


[i]  La justice dans les pays en situation de post-conflit. Justice transitionnelle  (Editions L’Harmattan, Paris, 2009).

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